¿Qué es mejor el ácido hialurónico reticulado o no reticulado?

El ácido hialurónico se ha convertido en uno de los tratamientos estéticos más populares en los últimos años. Se trata de un componente natural de la piel que tiene múltiples beneficios, desde la hidratación hasta el relleno de arrugas. Existen dos tipos principales de ácido hialurónico utilizados en medicina estética: el reticulado y el no reticulado. Pero, ¿cuáles son realmente las diferencias entre ellos y cuál es mejor para cada necesidad?

En esta guía exhaustiva, te sumergirás en el fascinante mundo del ácido hialurónico, tanto reticulado como no reticulado. Exploraremos en detalle su origen, aplicaciones, ventajas y características, permitiéndote tomar una decisión informada sobre el tratamiento que mejor se adapte a tus metas y tu tipo de cutis.

¿Qué es mejor el ácido hialurónico reticulado o no reticulado?

¿Qué es el ácido hialurónico reticulado y no reticulado?

El ácido hialurónico es una sustancia que se encuentra de forma natural en el cuerpo humano. Concretamente, es un componente fundamental de la piel ya que contribuye a su elasticidad, tersura e hidratación.

El ácido hialurónico utilizado en tratamientos estéticos se obtiene sintéticamente en laboratorio mediante un proceso de fermentación bacteriana.

Existen dos tipos:

  • Ácido hialurónico reticulado: ha sido sometido a un proceso químico denominado reticulación o entrecruzamiento, que aumenta su consistencia y durabilidad.
  • Ácido hialurónico no reticulado: no ha sido sometido a reticulación, por lo que conserva intactas todas las propiedades naturales de la molécula.

Beneficios del ácido hialurónico

Ambos tipos de ácido hialurónico tienen propiedades muy beneficiosas para la piel y la estética facial:

  • Poderoso efecto hidratante y regenerador celular.
  • Estimula la producción de colágeno y elastina.
  • Mejora la firmeza y elasticidad de la piel.
  • Rellena arrugas, surcos y aumenta el volumen de los tejidos.
  • Es biocompatible y no alergénico.
  • Los resultados son temporales, el producto se reabsorbe con el tiempo.

Ahora bien, el ácido hialurónico reticulado y no reticulado presentan algunas diferencias clave en cuanto a sus propiedades y usos, como veremos a continuación.

Entendiendo el ácido hialurónico reticulado

¿Cómo se obtiene el ácido hialurónico reticulado?

El proceso de reticulación o entrecruzamiento consiste en someter las moléculas de ácido hialurónico a un tratamiento químico que crea enlaces entre ellas. Esto proporciona mayor consistencia gelificante al producto final.

Existen diferentes técnicas de reticulación. Las más avanzadas generan una estructura tridimensional que aporta mayor cohesión, resistencia a la degradación y capacidad de integración en los tejidos.

Algunos de los reticulantes o agentes entrecruzantes más utilizados son BDDE (1,4-butanodiol diglicidil éter) y DEO (divinil sulfona).

Usos y beneficios del ácido hialurónico reticulado

Gracias a su alta densidad y capacidad de integrarse en profundidad en la piel, el ácido hialurónico reticulado se utiliza principalmente para:

Aumento de volúmenes

El ácido hialurónico reticulado es ideal para reponer volumen y proyectar zonas como pómulos, mentón, labios, etc. Los resultados son muy naturales y duraderos en comparación con el ácido hialurónico no reticulado.

Eliminación de arrugas y surcos

Rellena líneas de expresión, arrugas profundas, surcos nasogenianos, código de barras y otras marcas de expresión facial. Los efectos pueden durar entre 10-18 meses con un solo tratamiento.

Diferentes densidades del ácido hialurónico reticulado

Existen presentaciones de ácido hialurónico reticulado con distintas densidades, medidas en escalas como la G’ (G prime). Las densidades más altas aportan mayor volumen y capacidad de integración profunda.

Según la zona a tratar, se elegirá una densidad u otra. Por ejemplo, para labios se prefieren densidades de entre 12-20 G’, mientras que para pómulos o mentón se recomiendan densidades de 25-30 G’.

Entendiendo el ácido hialurónico no reticulado

¿Cómo se obtiene el ácido hialurónico no reticulado?

El ácido hialurónico no reticulado conserva intacta la estructura natural de la molécula, ya que no se somete a ningún proceso químico posterior a la fermentación bacteriana.

Al no estar entrecruzado, tiene una consistencia más fluida y liviana. Esto le permite distribuirse de forma homogénea en los tejidos.

Usos y beneficios del ácido hialurónico no reticulado

Las principales aplicaciones y ventajas del ácido hialurónico no reticulado son:

Hidratación de la piel

Por su alta capacidad de retención de agua, el ácido hialurónico no reticulado es excelente para hidratar la piel en profundidad. Ayuda a recuperar la lozanía y tersura del rostro.

También se emplea para tratar pieles especialmente secas y deshidratadas, como las afectadas por dermatitis atópica.

Además, contribuye a descongestionar e iluminar el rostro, difuminando pequeñas líneas de expresión y signos de fatiga.

Al no ser un producto de relleno, no es adecuado para tratar arrugas profundas o reposicionar volúmenes faciales.

Los efectos hidratantes suelen durar entre 1-3 meses aproximadamente.

Comparando el ácido hialurónico reticulado y no reticulado

Ahora que conocemos las características y usos de cada tipo de ácido hialurónico, podemos establecer algunas comparaciones clave:

Durabilidad y consistencia

El ácido hialurónico reticulado tiene mayor durabilidad (10-18 meses) y consistencia que el no reticulado, cuyos efectos suelen durar 1-3 meses.

Uso según las características anatómicas de la zona a tratar

El ácido hialurónico reticulado es más adecuado para reposicionar volúmenes y rellenar zonas estáticas como pómulos o mentón. El no reticulado se prefiere para hidratar zonas delicadas como el contorno de ojos.

Elegir la mejor opción para su necesidad

Lo ideal es acudir a un profesional médico que, tras evaluar las características de la piel y las necesidades del paciente, recomiende el tipo de ácido hialurónico más adecuado en cada caso.

Conclusión

Reflexiones finales sobre el ácido hialurónico reticulado y no reticulado

Tanto el ácido hialurónico reticulado como el no reticulado tienen beneficios demostrados en medicina estética, pero sus características hacen que se utilicen en casos diferentes.

El ácido hialurónico reticulado es ideal para reposicionar volúmenes faciales y rellenar arrugas profundas, mientras que el no reticulado se emplea más como hidratante y para mejorar la textura superficial de la piel.

Lo más recomendable es acudir a un profesional experto que pueda personalizar el tratamiento en función de las necesidades específicas de cada paciente, para lograr unos resultados óptimos y naturales.

El ácido hialurónico ha revolucionado los tratamientos estéticos faciales por su versatilidad, efectividad y seguridad. Seguirá siendo una de las alternativas más solicitadas para combatir el envejecimiento de la piel.

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